Psicomotricidad

Dibujo de niños realizando diversas actividadesLa psicomotricidad considera al movimiento como medio de expresión, de comunicación y de relación del ser humano con los demás, desempeña un papel importante en el desarrollo de la personalidad, puesto que el niño no solo desarrolla sus habilidades motoras sino también permite integrar las interacciones a nivel de pensamiento, emociones y la socialización. A su vez esta área influye valiosamente en el desarrollo intelectual, afectivo y social del niño. Favorece la relación con su entorno, tomando en cuenta las diferencias individuales, necesidades e intereses.

A nivel motor, le permitirá al niño dominar su movimiento corporal.

A nivel cognitivo, permite la mejora de la memoria, la atención y la creatividad del niño.

A nivel social y afectivo, permitirá a los niños conocer y afrontar sus miedos, relacionándose con los demás.

El área de psicomotricidad es considerada de vital importancia en los primeros años de vida. Como indican varios autores, entre ellos Piaget, la inteligencia se construye a partir de la actividad motriz. El niño conoce el mundo a través de los sentidos, el movimiento y su accionar sobre el medio.

El pensamiento evoluciona en base al contacto y conocimiento que se tiene de la realidad, de esta manera surge la necesidad de explorar, conocer características de los objetos y organizar este accionar externo en el plano del pensamiento.

El movimiento implica la representación mental y la interiorización de las relaciones espaciales, es decir la relación de nuestro cuerpo con el espacio así como la constante búsqueda de experimentar, investigar y tener información acerca de los objetos.

Las áreas de la Psicomotricidad son

Esquema Corporal: Es el conocimiento y la imagen mental que la persona tiene de su propio cuerpo. El desarrollo del propio esquema corporal permite dar significación a cada parte del cuerpo y utilizarlo como medio de expresión y contacto con el entorno. De esta forma cumple un rol fundamental para el aprendizaje de distintas nociones (adelante-atrás, adentro-afuera, arriba-abajo)

Equilibrio: Es la capacidad de mantener la estabilidad corporal mientras se realizan diversas actividades motrices. Esta área se desarrolla a través de una ordenada relación entre el esquema corporal y el mundo exterior.

Lateralidad: Es el predominio funcional de un lado del cuerpo, determinado por la supremacía de un hemisferio cerebral. El desarrollo de la lateralidad implica el dominio del equilibrio y de la capacidad de diferenciar motrizmente un hemicuerpo del otro. La noción derecha-izquierda es básica para el proceso de lectoescritura.

Estructuración espacial: Esta área comprende la capacidad para mantener la constante localización del propio cuerpo, teniendo en cuenta la posición de los objetos en el espacio en función de su propia posición. A su vez comprende también la habilidad para organizar y disponer los elementos en tiempo y espacio. Las dificultades en esta área se pueden expresar a través de la confusión entre los signos gráficos.

Tiempo y Ritmo: Las nociones de tiempo y de ritmo se elaboran a través de movimientos que implican cierto orden temporal, se pueden desarrollar nociones temporales como: rápido, lento; orientación temporal como: antes-después y la estructuración temporal que se relaciona con el espacio, es decir la conciencia de los movimientos. Estos factores se encuentran directamente relacionados con el lenguaje, ya que tanto el habla como la expresión escrita comprenden una secuencia temporal y espacial.

Motricidad: hace referencia al control que el individuo ejerce sobre su propio cuerpo y la coordinación de sus movimientos. Al hablar de motricidad podemos dividirla en “gruesa” y “fina”.

Motricidad gruesa: coordinación de movimientos amplios.

Motricidad fina: Implica movimientos de mayor precisión que son requeridos especialmente en tareas donde se utiliza la coordinación óculo-manual .